La Fundació Per Amor a l’Art cede su Centre Jove al Ayuntamiento y se convertirá en centro de acogida durante la emergencia sanitaria
La Fundació Per Amor a l’Art (FPAA) contribuye a paliar las duras consecuencias que está teniendo la crisis del coronavirus en los más desfavorecidos cediendo su Centre Jove al Ayuntamiento de València, a través de la gestión de la Concejalía de Cooperación al Desarrollo y Migración. Este a su vez lo convertirá en centro de acogida durante el periodo de emergencia sanitaria. El objetivo de esta acción es poner en marcha un recurso para manutención, alojamiento y atención psicosocial a personas vulnerables, cuyo perfil prioritario serán familias migrantes y mujeres solas con niños.
En palabras de Susana Lloret, vicepresidenta de FPAA, “Somos una fundación que desde el principio nació con la idea de compartir, y de hacerlo de manera inteligente. Y para nosotros, compartir inteligentemente supone colaborar y coordinarse con otras entidades para sumar y llegar a más personas que lo necesiten. Por eso hemos decidido poner nuestras dependencias al servicio del Ayuntamiento”.
Por otro lado, Maite Ibáñez, concejala de Cooperación al Desarrollo y Migración, ha agradecido a la Fundació Per Amor a l’Art su “colaboración, apoyo y compromiso” ante esta complicada situación de emergencia social. Asimismo, ha destacado que desde un primer momento la prioridad de esta concejalía ha sido “atender a las personas migrantes en lugares que reúnan las adecuadas condiciones de habitabilidad, para que nadie se quede en la calle”.
El Centre Jove es un edificio de nueva construcción ubicado en el conjunto Bombas Gens, junto al centro de arte, en el barrio de Marxalenes. Se creó en 2017 para acoger al área social de la fundación, y desde entonces funciona como centro de día de apoyo convivencial y educativo para menores de entre 12 y 16 años en riesgo de exclusión social. Hasta la declaración del estado de alarma ofrecía cada día servicio de comedor, talleres pre-profesionales, apoyo escolar y talleres lúdicos.
Dado que en estos momentos el centro está cerrado por recomendación de las autoridades educativas y sanitarias, desde la Fundació se ha decidido darle un nuevo uso. Segun Susana Lloret, “al fin y al cabo, estamos haciendo lo mismo que ya hizo, salvando las distancias, Carlos Gens cuando sucedió la riada del 57: abrir las puertas de este edificio para ayudar a quienes lo necesitaron. No nos inventamos nada”.
Tras comprobar que el edificio reúne las condiciones de habitabilidad, el Ayuntamiento de València ha aprobado la iniciativa en la Junta de Gobierno Local de esta mañana y la Concejalía de Cooperación al Desarrollo y Migración se encargará de adaptar el espacio a su nuevo uso este fin de semana.
Se espera que se ponga en marcha el próximo lunes, y que esté en funcionamiento mientras dure el estado de emergencia sanitaria acogiendo de momento a veinte personas.